wabo
Si estás viendo esta página es que ¡¡eres un cotilla!!
Soy wabo, administrador de alfagamer. Tras mi paso al frente de un pequeño blog alojado en blogger, GameStation Europe (GSE), durante aproximadamente un año, decidà embarcarme en un proyecto más profesional, propio, más cuidado, el blog que ahora mismo estás visitando, alfagamer.com.
Empecemos con un poco de historia. Mi aficiĂłn a los videojuegos empezĂł cuando tenĂa tres años, más o menos. En aquella Ă©poca jugaba en una Atari 2600 clĂłnica con un buen puñado de juegos integrados. Más tarde, en mi casa entrĂł la Sega MegaDrive, con sus Ecco: Tides of Time (aburrido como Ă©l solo, pero en aquella Ă©poca jugabamos a lo que nos “echaban”), Dinamite Heady (grande), Pagemaster, Golden Axe, Super Hang-On, Shinobi, Castle of Ilusion, y por supuesto, Sonic The Hedgehog. Junto a ella, la Game Gear, un maquinĂłn “devorador de pilas” con el que pasaba horas y horas. Una gran (en todos los sentidos) consola.
Poco despuĂ©s llegĂł la Ă©poca de los 32 bits, las 3D… y el reinado de PSX. Pero aĂşn era pequeño, y mis padres nunca se mostraron muy por la labor de comprarme la consola del momento, asĂ que tenĂa que aprovechar “destrangis” en casa de mis amigos para echarme unos buenos vicios, al GT2, principalmente. Afortunadamente, a mediados de los 90 la informática empezaba a extenderse de forma imparable por los hogares de todo el mundo… y un PC medianamente decente entrĂł en mi casa, un Pentium II a 350 Mhz acompañado de una Ati Rage Fury. El no va más. En esa “maquinita” pasĂ© laaaaaaargas tardes jugando a Command & Conquer (y Red Alert), Civilization II, Rally Championship, FIFA ‘98 (el Ăşnico juego de fĂştbol al que le he metido “caña” de verdad en toda mi vida), Seven Kingdoms: Ancient Adversaries… y los que me dejo.
Mi PC se iba quedando obsoleto, y mi alma “jueguil” sufrĂa en “no-silencio” durante años. Ese “sufrimiento” se vio mitigado cuando vi por primera vez la Game Boy Advance azul transparente en mis manos (una semana antes de su salida oficial). AĂşn recuerdo las lágrimas bañándome las mejillas mientras probaba el Pokemon Oro. Tras Ă©l, corrieron por los circuitos de la pequeñaja de Nintendo Rayman, Lady Sia, la gloriosa saga Golden Sun, Kingdom Hearts: Chain of Memories… LleguĂ© a una etapa por la que todos hemos pasado, y que causa profunda vergĂĽenza: si, yo tambiĂ©n compraba la “Hobby Consolas”. Dreamcast habĂa encandilado mi alma “seguera”, pero por aquel entonces la piraterĂa, entre otros factores, habĂan acabado con la consola. AsĂ que mis ojos se posaron en GameCube y ese magnĂfico Resident Evil 4. Era simplemente increible lo que era capaz de hacer el cubo de Nintendo.
PrometĂ y jurĂ© que mis notas serĂan buenas si para mi cumpleaños un cubo entraba en casa. Y se cumplieron mis deseos… a medias. LlegĂł la PS2, en un bundle con Jak II, y dos juegos Platinum: Final Fantasy X, y Kingdom Hearts. Para que os hagáis una idea del impacto que produjo en mi ver los gráficos de Jak II cuando encendĂ la consola por primera vez, solo dirĂ© la palabra que saliĂł de mis labios de forma totalmente inconsciente: “Increible”.
Para que nos vamos a engañar, era absolutamente orgásmico. PS2 es posiblemente mi consola más querida, y de la que más joyas atesoro: la saga Jak al completo, la saga MGS con sus ediciones especiales, Shadow of the Colossus (para mi, el mejor, o uno de los mejores, juego/s de la historia), Dark Chronicle, Gran Turismo 3… y muchĂsimos más.
El tiempo pasaba… y llegĂł la “next-gen”. Con sus “revoluciones”, sus “HD”… y el desembarco en el terreno portátil de Sony con la PSP. Tras la grata experiencia pasada, encuanto vi de lo que era capaz la “pequeña” me lancĂ© a por una “Slim” plateada, que hasta el momento me ha dado muchas alegrĂas.
En el futuro… seguro que tengo más consolas (y juegos). Pero eso es algo que compartirĂ© con vosotros, lectores de alfagamer.
Espero que disfrutéis de la web tanto como yo.










